lunes, 27 de diciembre de 2010

La India: New Delhi, primera parte

Advertencia:
Uno se imagina muchas cosas cuando planea un viaje a la India. Es un lugar muy especial, en el cual hay que estar preparado. La India no es para cualquiera. Aquellas personas que sienten especial rechazo por la suciedad, el caos, los olores, la pobreza extrema, el ruido, el acoso de los vendedores, pues en la India entonces la van a pasar mal. Sin embargo, por otro lado, visitar la India es visitar literalmente otro mundo. Una experiencia imposible de olvidar.

New Delhi:
Nuestra primera parada en la India fue New Delhi. El aeropuerto no es normal, en migraciones nos dio la impresión que a los norteamericanos y británicos les hacían más preguntas que a los latinoamericanos.
El aeropuerto no es muy lejos de la ciudad y en 40 o 50 minutos llegamos al hotel.
En Nueva Delhi uno puede encontrar varias zonas turísticas llenas de hoteles. Por lejos, la más usual para los mochileros y viajeros de escasos recursos, es ir a la zona Paharganj cerca de la estación de tren. Hay están los hoteles mas baratos y la enorme ventaja de estar al lado de la estación de tren, lo que es enormemente beneficioso cuando viajemos a otras ciudades.
Paharganj es una gran peatonal sucia, polvorienta y en muy mal estado, llena de turistas, comerciantes y vacas. Hay que tener cuidado también con las estafas. Es muy común que gente se acerque y te ofrece llevarte a la “Tourist Office”, que en realidad no es otra cosa que una agencia privada que vende los tickets más caros.
Una de las cosas que mas me llamó la atención en esa zona, fueron los postes de instalación eléctrica. Un conglomerado inmenso de distintos cables cruzados, pelados, en un palo de madera inclinado que se mantiene erecto de milagro. Increíble que haya luz eléctrica. Los hoteles se regatean y siempre se puede conseguir un descuento, mas si uno va a estar varios días.

La calidad de los mismos da para todos los gustos y presupuestos, pero en general en Paharganj, uno tiene que contentarse con que exista agua calienta. La limpieza de las habitaciones no suele ser la mejor, pero salvo que se busque lo más barato de lo mas barato, tampoco es nada desagradable. Hay un par de bares donde desayunar y en el Ajay Guesthouse, es posible conseguir Internet con notebook. No es extraño caminar por la peatonal o alguna de sus calles interiores, y encontrarse con alguna pobre vaca medio raquítica caminando por ahí. Tal vez las vacas sean sagradas en India y por eso no las coman, pero son en general, uno las ve en muy mal estado a los pobres animales.
Para el que nunca conoció la India, que la primera impresión sea Paharganj, suele ser shockeante.

La estación de trenes que se encuentra al finalizar la calle, es una de las estaciones más grandes de New Delhi y una de las más nuevas.
Que se mas nueva, no significa que sea la mas limpia precisamente. La estación muy grande, tiene 16 ramales distintos y hay una gran pizarra electrónica donde uno puede consultar teniendo el numero de tren y el horario, a que ramal debe dirigirse.
A pesar que el sistema de trenes en India es muy grande y complejo (ya dedicare un post al respecto), no resulta difícil para un turista comprar tickets.
Existe en el primer piso, una oficia pura y exclusivamente dedicada a los turistas, donde es posible comprar el pasaje. Desde New Delhi hay trenes prácticamente a cualquier destino, pero conviene comprarlos con varios días de anticipación. Los precios pueden variar desde 2 dólares hasta 40 dólares o más. Depende del destino y la clase. Los boletos de segunda clase son extremadamente baratos.

El metro en New Delhi es bastante moderno y limpio. Los trenes son nuevos y las estaciones son muy espaciosas y limpias. El único inconveniente es que por razones de seguridad, todos los usuarios deben ser requisados previamente por la policía y no existen maquinas de expendido de tickets automáticas. Con lo cual, entre la cola para hacer la requisa y la cola para comprar el ticket, hasta que conseguimos llegar al tren, pasan unos 10 a 15 minutos. Hay que tener cuidado porque algunos al ver un turista, se quieren hacer los piolas y se te meten delante tuyo de la cola sin ningún tipo de disimulo.
En general, la frecuencia de llegada de trenes es bastante abundante y no hay que esperar mucho. Aun así, se suele viajar muy apretado casi siempre. Después de todo, New Delhi es una ciudad de XX millones de habitantes. Las mujeres viajan en vagones distintos al de los hombres y siempre hay una persona de seguridad controlando que los hombres no se metan en el vagón de las mujeres (que suele estar un poco menos congestionado).
Si al destino que queremos ir, no es posible mediante el metro (lo que es bastante habitual), otra opción de transporte y muy típica de la India, son los rickshaws y los autorickshaws. El primero, es una especie de carroza a pedales, como si fuera una bicicleta, con capacidad para 2 personas. El autorickshaws es en cambio una especie de moto con carcasa y en donde pueden entrar hasta 3 personas. Visitar India y no subir a un rickshaws, es no visitar India. Aun así, encontré la experiencia un poco desagradable. En primer lugar, porque es incomodo viajar así, especialmente en distancias largas. Y en segundo lugar, me sentí una especie de burgués rico explotando a un pobre hombre. Igualmente es admirable como personas de 50 o 60 años pueden sin problemas, conducir y trasportar personas en bicicleta todo el día. El autorickshaws en cambio, es una experiencia totalmente diferente. Es el transporte utilizado por la clase media, obviamente más caro, pero mucho más cómodo. Es el transporte ideal si uno quiere hacer un circuito por toda la ciudad. El precio, como todo en la India y más cuando se trata de turistas, se negocia en el momento. Jamás de los jamases, aceptar el precio inicial. Tanto los rickshaws como los autorickshaws se pueden encontrar en absolutamente todas partes.
Si bien no es tan masivo como el autorickshaws, es posible encontrar un taxi, tal como lo conocemos normalmente. Sin embargo, no lo recomiendo salvo para situaciones especificas. Es más caro y sus ventajas no son tantas.
Otros de los aspectos característicos de New Delhi (y de todo India), son sus reglas de transito (o ausencia de ellas). La mayoría de las calles, son doble mano. Salvo casos puntuales, no existe el semáforo y los conductores no dan el paso. Y no solo eso, sino que dada la enorme cantidad de distintos vehículos que existen (autos, motos, autorickshaws, rickshaws) y cada uno con distintas velocidades, lo que complica mas el asunto, el cruzar la calle es realmente una aventura. Quienes hayan visitado algún país del Medio Oriente sabrán como es la cosa.
Esto es un punto realmente estresante, porque si se esta en zonas céntricas, el tener que prestar atención y cuidarse de no ser atropellado cada vez que se cruza una calle, sumado el enorme e increíble ruido producido por las constantes bocinas que los conductores usan y abusan, crea un estado de alerta permanente y de tensión, especialmente al principio, cuando uno no está acostumbrado.